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"
Nuestras convicciones determinan lo que vivimos,
somos lo que creemos"
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Consideramos
que es fundamental tener una clara concepción
de los fundamentos de la Doctrina de
Cristo, ya que nuestras convicciones
determinarán nuestra forma de
vivir. |
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- Creemos
que la Biblia es la Palabra de Dios verdadera y
actual.
- Hay
un solo Dios, el cual se manifiesta como Padre,
Hijo y Espíritu Santo.
- Jesucristo
es el Dios eterno venido en carne a esta Tierra.
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- Jesús
al morir descendió a lo más profundo
padeciendo por nosotros.
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- Entendemos
que Dios ha puesto líderes, ancianos y ministerios
para servir, cuidar, alimentar, disciplinar y guiar
a su pueblo, siendo la meta final el perfeccionamiento
de los creyentes.
- Es
nuestro deber evangelizar a todo el mundo.
1.
Creemos
que la Biblia es la Palabra de Dios
verdadera
y actual
El
único testamento de Dios para sus hijos,
en el cual
podemos entender Su voluntad y descubrir sus
promesas y legados. (Juan 5:39; Romanos 15:4;
2a Timoteo 3:15-16 ; Hebreos 4:12; 2ª Pedro
1:19-21; 1ª Corintios 10:8 y 11) El
fundamento de nuestras creencias esta depositado
en la Biblia, la cual entendemos como la herencia
que Dios ha dado a los hombres, por medio de
la cual podemos entender con claridad el corazón
de Dios, su voluntad y propósitos. Entendemos
que la Escritura es útil y eficaz para
enseñar, corregir e instruir en justicia
a todo hombre no importando condición,
raza o posición social. Entendemos que
ésta no es de interpretación privad,
y todo aquél que se acerque con sinceridad
puede comprender las verdades que de ella se
desprenden.
2.
Hay un solo Dios, el cual
se manifiesta como Padre, Hijo y Espíritu
Santo.
Juan
1:1; Juan 4:24; Juan 14:8-9; Romanos 9:5; 1a Juan
5:7 y 20; Judas 24-25; Isaías 9:6-7.
Creemos
en la existencia de un solo Dios soberano, Todopoderoso,
Omnisciente, Omnipresente, Inmutable y Veraz.
El cuál se ha manifestado a través
de la historia de la humanidad como Padre en el
Antiguo Testamento, como Hijo en los evangelios
y como el Espíritu Santo en el libro de
los Hechos y hasta nuestros días.
3.
Jesucristo es el Dios
eterno venido en carne a esta tierra.
Juan
1:14; Juan 14:8-9; 1a. Juan 4:2; 1 Juan 5:20;
Romanos 9:5; Apocalipsis 1:17-18 Entendemos
que Jesucristo siendo Dios se despojó a
sí mismo de toda divinidad, tomó
forma de hombre y se humilló así
mismo hasta la muerte en la cruz; siendo de esta
manera, el autor de eterna redención para
los que creen.
4.
Jesucristo nació de una
mujer virgen llamada María, que lo engendró
sobrenaturalmente por obra del Espíritu Santo;
creemos que Jesús vivió sin pecado
y sin mancha.
Mateo
1:18-25; Lucas 1:26-27; 2a Corintios 5:21; Hebreos
4:15; Hebreos 7:26; Lucas 23:14, 15, 22 Entendemos
que en Cristo se cumplieron todas las profecías
habladas desde tiempos remotos por los antiguos
profetas, y que era necesario un cordero puro
y santo para que fuese cumplido su propósito:
el justo muriendo por los injustos.
5.
Jesús
al morir descendió a lo más
profundo padeciendo por nosotros.
Ató
a Satanás para los que creen en Él,
y lo desató para engañar a las naciones,
venció la muerte y resucitó corporalmente
al tercer día y se sentó en el trono
de gloria esperando a que la iglesia, cooperando
con el Espíritu Santo ponga a sus enemigos
por debajo de sus pies; para venir en forma corporal
sin relación con el pecado, para separar
a todos los que le aceptaron de los que le rechazaron.
Jesucristo
al morir en la cruz padeció una sola vez
por los pecados de la humanidad, a través
de este acto despojó a todo principado
y potestad y triunfó sobre ellos, descendió
a las partes mas bajas de la tierra, predicó
a los espíritus encarcelados y resucitó
corporalmente al tercer día presentándose
vivo con muchas pruebas indudables. Este acto
de profundo amor lo ha hecho Señor sobre
todo lo creado. Estableciendo Su reino y en espera
que la Iglesia guiada por él cumpla su
función de dar a conocer a toda persona
y nación la misericordia de su evangelio.
Daniel
2:35-44; Mateo 6:9-10; Isaías 9:7; Colosenses
1:13
Entendemos que Dios es, ha sido y será
siempre Rey, que el gobierna con autoridad y justicia.
Todos tenemos la oportunidad de decidir si deseamos
que el reine sobre nuestras vidas, y en la medida
que más personas toman esta decisión
el reino de Dios se irá extendiendo hasta
que toda la Tierra sea llena de Su gloria.
7.
Creemos
que después de esta vida hay un lugar
eterno preparado para los verdaderos creyentes
y un lugar de juicio para aquellos que rechazaron
la verdad y amaron las tinieblas.
Juan
14:2; Marcos 9:42-46; 2a.Tesalonicenses
1:7-9
Toda persona que muera sin haber reconocido a
Jesucristo y que no haya dispuesto su corazón
a obedecer el evangelio de nuestro Señor
Jesucristo, sufrirá pena de eterna perdición
separado de la presencia de Dios, no así
los que dispusieron su corazón para creer
con fe en Jesucristo los cuáles moraran
eternamente en su presencia.
8.
Tenemos un enemigo personal
llamado Satanás.
Mateo
4:1-11; Efesios 6:12;1a. Pedro 5:6
Este es conocido como el padre
de mentira, engañando a todas las naciones
y evitando que lleguen al conocimiento de Dios,
su designio siempre es el mal y su propósito
es robar, matar y destruir.
9.
Todas las personas han pecado, y
la única forma de ser limpiados del pecado
es a través de la fe en la sangre que Jesucristo
derramó en la cruz por los pecados de todo
el mundo. Nadie puede salvarse a sí mismo
a menos que se arrepienta de sus pecados y confiese
con su boca que Jesucristo es el único Señor
y Salvador.
Isaías
64:6; Efesios 2:8-9; Romanos 3:10-24; Romanos
5:1; Romanos 6:23; Isaías 53:4-12;
1a. Tesalonicenses 5:23.
Todas las personas han realizado
actos contra la voluntad de Dios, esto ha hecho
una barrera entre Dios y los hombres, y la única
manera de ser liberados de la esclavitud al pecado
y derrumbar toda barrera es por medio de la fe
en el sacrificio que Cristo realizo en pago de
nuestros delitos y pecados. Por lo que todos necesitamos
un Salvador, ninguno puede ser justificado delante
de Dios por buenas obras. Lo que hizo Jesús
en la cruz nos confiere de sanidad total; en espíritu,
alma y cuerpo.
10.
El creyente debe someterse
a la experiencia del bautismo en agua por
inmersión, en el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo / el
Señor Jesucristo.
Mateo
28:19; Marcos 16:16; Hechos 2:38; Romanos
6:1-5
El acto del bautismo debe ser precedido
por: arrepentimiento genuino de nuestros pecados
y entrega por medio de la fe en Jesucristo. A
través de este acto el creyente se identifica
con la muerte y resurrección de Cristo
y decide morir a su antigua manera de vivir, disponiéndose
a andar en vida nueva. El nombre del Padre es
el "Señor", el nombre del Hijo
es "Jesús", el nombre del Espíritu
Santo es "Cristo", es decir, la unción
o el carisma, por lo que bautizar en el nombre
del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,
o bautizar en el nombre del Señor Jesús
Cristo es equivalente.
11.
El Espíritu que mora en el
creyente lo capacita para vivir una vida santa que
manifieste el fruto del Espíritu Santo y
capacita al creyente para que ponga sus manos sobre
los enfermos y sanen, para hablar en nuevas lenguas
y para echar fuera demonios.
Efesios
3:17; 1a. Corintios 1:2; Mateo 7:19; Juan 15:8;
Gálatas 5:22-23; Marcos 16:17-18
Entendemos que al confesar a Cristo
como el único Señor y Salvador hará
que Él venga a morar al corazón
de cada creyente, confiriéndole la calidad
de "apartado para el Señor" (significado
real de la palabra santo). Capacitándole
para desarrollar los frutos del : amor, gozo,
paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre
y templanza. Así como el tener acceso a
los dones del que nos confiere la capacidad de
orar por los enfermos y que estos sean sanados
y echar fuera demonios.
12.
El
creyente necesita recibir el bautismo en el
Espíritu Santo con la evidencia de
hablar en lenguas o gemidos indecibles, capacitándolo
para moverse en los dones del Espíritu,
los cuales deben ser practicados en la Iglesia
de hoy.
Juan
14:16-17; Hechos 1:5; Hechos 2:1-4; Hechos 8:17
; Hechos 10:44-46; Hechos 19:6; Romanos 8:26;
1a. Corintios 12:4-11
Todo creyente debe experimentar el bautismo
en el Espíritu Santo, que significa
ser revestido del Espíritu Santo, siendo
dotados a través de este acto de fe de
la capacidad sobrenatural de moverse en los
dones del Espíritu: Palabra de sabiduría,
palabra de ciencia, fe, dones de sanidades,
hacer milagros, profecía, discernimiento
de espíritus, diversos géneros
de lenguas, interpretación de lenguas.
Lo cual capacita a la Iglesia de hoy para desarrollar
con mayor eficiencia su labor de propagación
del evangelio.
13.
La vida cristiana actual se debe
caracterizar por estar llena de justicia, paz y
gozo. Creemos que el cristianismo como forma de
vida es agradable, y que la voluntad de Dios para
sus hijos es que prosperen en todas las cosas y
que tengan salud. El estilo de vida de un verdadero
cristiano atrae a los pecadores y les provoca arrepentimiento.
Romanos
14:17; Romanos 12:2; 3a. Juan 1-2; Marcos
7:24-25
Creemos que la voluntad de Dios para sus hijos
es buena, agradable y perfecta, siendo el deseo
de Dios el que todos sus hijos gocen de una vida
plena y feliz, y el designio de su voluntad que
prosperen en todas las cosas en la medida que
prospera su alma y que tengan salud. Entendemos
que el creyente no debe ser contencioso en opiniones
diversas, sino amable y humilde, disponiéndose
a dar a conocer las verdades que exponen las Escrituras
con el deseo de transmitir esperanza a la vida
de las personas. Ya semejanza de Cristo atraer
a los pecadores, no rechazándolos
o juzgándolos.
14.
Entendemos que un cristiano auténtico
es aquél que esta sometido al gobierno y
autoridad de Jesucristo, cuya voluntad se expresa
por medio de las Escrituras, siendo el Señor
el que rige su conducta y estilo de vida, sometiéndose
a toda autoridad.
Romanos
13:1-5; 1a. Corintios 11:3 ; 1a. Juan 1:3-8; Juan
15:7
La conducta de un cristiano auténtico se
caracteriza por guardar una total sujeción
a la autoridad de Jesucristo, revelada a través
de sus mandamientos en la Escritura, siendo esta
la que dirige sus hábitos de conducta.
Creemos que un creyente debe someterse a los gobiernos
civiles de cada país, este sometimiento
debe regirse por la obediencia a las leyes y reglamentos
correspondientes, pagando contribuciones, impuestos,
guardando respeto a las autoridades establecidas,
y dando honor a los símbolos patrios característicos
de cada nación.
15.
Como creyentes
sujetos a la Escritura no participamos de
las cosas que la Biblia prohíbe expresamente.
Levítico
19:31; Deuteronomio 18:10-12; Apocalipsis
21:8; Gálatas 5:19-21
Entendemos que la Biblia prohíbe
a todo creyente participar de cultos y/o
actividades como:
-
culto,
consulta, invocación y/o adoración
a los muertos.
-
toda
clase de adivinación, ocultismo,
hechicerías, brujería,
parapsicología, horóscopos,
control mental, meditación
trascendental, yoga, o cualquier otra
filosofía que es ajena o contraria
a la escritura.
-
participar
de todo tipo de adoración a
ídolos.
-
celebraciones
de festividades religiosas que no
estén registradas y avaladas
por la Biblia.
16.
Creemos que a un creyente le
es necesario asistir a las reuniones de la
iglesia local fiel y puntualmente.
Hebreos
10:24-25
Entendemos como una necesidad para su propio
crecimiento y desarrollo espiritual el que cada
creyente, asista a las reuniones de la iglesia
con el propósito de equiparse para vivir
para Dios y para los que le rodean.
17.
Creemos que la Iglesia fue
fundada por nuestro Señor Jesucristo
y que esta debe ser entendida como el conjunto
de creyentes y no como una organización
administrativa. La Iglesia debe regirse y
edificarse a través del modelo presentado
en las Escrituras en donde Cristo es la autoridad
máxima.
Mateo
16:18; Hechos 20:28; Efesios 5:23; Romanos
12:4-5; Colosenses 1:28; 1a. Corintios 1:2
La iglesia es edificada sobre la persona
de Jesucristo, y la componen todos los creyentes
que en cualquier lugar invocan el nombre
de Jesucristo.
18.
La
única cabeza de
la Iglesia es y será
Jesucristo y en el edificamos
sobre siete fundamentos:
a) arrepentimiento,b)
fe, c) bautismos, d) imposición
de manos, e) resurrección
de los muertos, f) juicio
eterno, g) ir a la perfección
Efesios
1:22; Efesios 4:14; Colosenses
1:18; Colosenses 2:10; Hebreos
6:1-2
La
iglesia local debe estar bien
arraigada y cimentada en los
rudimentos de la doctrina de
Cristo y de ahí partir
al perfeccionamiento de cada
creyente.
Subir
19.
Para que la iglesia
local funcione correctamente deben
operar en ella, cuatro fundamentos
básicos:
Hechos
2:42-47
1)
doctrina de los apóstoles
2) comunión unos con otros
3) partimiento del pan
4) oraciones
Estos
cuatro elementos inciden en la comunión
del creyente , con Dios y la comunión
del creyente con las personas que componen
la iglesia local.
Entendemos como el propósito de la
iglesia:
1)
ayudar a otros a reconciliarse
con Dios y experimentar una nueva
vida.
2) ayudar a sanar
las heridas que el trato con el mundo
les ha ocasionado.
3) ayudarles a encontrar propósito
para sus vidas.
4) ayudar a equiparles
para dicho propósito.
5) enviarles a su
comunidad para que sean bendición
a los que les rodean.
20.
Los cinco ministerios operan en
la iglesia de hoy en la misma forma que existieron
en la iglesia primitiva.
Efesios
4:11-15; Tito 1:5-9; 1a. Timoteo 2:12; 1a. Corintios
11:10
Los cinco ministerios descritos en las Escrituras:
apóstoles, profetas, evangelistas, pastores
y maestros, tienen el propósito de equipar
a los santos para realizar la obra del ministerio,
así como el perfeccionamiento del creyente.
21.
Creemos que
no ha habido, no hay y no habrá, mujeres
apóstolas, profetas, evangelistas, pastoras
y maestras según Efesios 4:11.
En Centro de Vida Cristiana tenemos una
gran cantidad de mujeres sirviendo en posiciones
de liderazgo, sin embargo, de acuerdo a Efesios
4:11 no debe haber mujeres apóstoles,
profetas, evangelistas, pastoras o maestras.
22.
Entendemos
que Dios ha puesto líderes, ancianos
y ministerios para servir, cuidar, alimentar,
disciplinar y guiar a su pueblo, siendo la meta
final el perfeccionamiento de los creyentes.
Efesios
4:11-15; Tito 1:5-8; Colosenses 1:28
Entendemos que el propósito de la
Iglesia es ayudar a cada creyente a encontrar
un lugar de utilidad para Dios y para la comunidad.
Alentándole a colocar a Dios en el primer
lugar en su vida y como consecuencia disponerse
a ser una persona de utilidad y de provecho para
los que le rodean. Siendo la meta final que caminemos
a semejanza de Cristo.
23.
Es
nuestro deber evangelizar a todo el mundo.
Mateo
28:19-20; Ezequiel 3:17-18; Romanos 10:8-15; 2a.
Corintios 5:18-21
Entendemos que nuestra responsabilidad como
creyentes, es transmitir las buenas nuevas del
evangelio de reconciliación a toda raza,
cultura y nación. Animándoles a
someterse al Señorío de Cristo.
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