Argelia
legaliza a la iglesia cristiana tras años
de acoso
Apertura
en el país magrebí con mayor número
de conversos al cristianismo Madrid
- 03/08/2011
Hace
aún un par de años, el ministro argelino
de Asuntos Religiosos, Buabdelá Gulamalá,
no dudaba en equiparar "evangelización
y terrorismo". Pero a finales de julio, el
Ministerio del Interior argelino convocó
al pastor Mustafá Krim, presidente de la
IPA, (Iglesia Protestante de Argelia) para anunciarle
el reconocimiento de su institución por las
autoridades.
"Es
una buena noticia", ha declarado días después
Krim a una página web cristiana. "En principio
vamos a poder desarrollar nuestras actividades con toda
normalidad", ha añadido.
La
única iglesia cristiana reconocida hasta ahora en
Argelia era la católica, cuyos escasos fieles son,
sin embargo, casi exclusivamente extranjeros, en su mayoría
europeos o estudiantes subsaharianos matriculados en las
universidades argelinas.
Fundada
en 1974, la IPA cuenta con una treintena de templos, la
mayoría en la región de Cabilia, y varios
miles de devotos, casi todos ellos argelinos conversos al
cristianismo. Constituyen la principal corriente confesional
después del islam, religión de Estado.
Argelia
es así el primer país del Magreb en el que
una iglesia cristiana autóctona logra el reconocimiento
oficial. Es también allí donde hay más
conversos al cristianismo, un fenómeno que se suele
explicar porque el terrorismo islamista, que causó
cerca de 200.000 muertos en los años noventa, incitó
a un puñado pequeño sector de la ciudadanía
a buscar alternativas.
"La
decisión significa un cambio de actitud de las autoridades",
afirma satisfecho desde Tizi Ouzou (Cabilia), Tarek Berki,
tesorero de esa Iglesia cristiana, "pero ahora hay
que ver cómo se concreta sobre el terreno".
"¿Podremos
practicar nuestra fe sin trabas, poner nombres cristianos
y no musulmanes a nuestros hijos, construir iglesias o abrir
librerías cristianas se pregunta Berki. "En
teoría sí, pero queremos comprobarlo",
recalca al teléfono.
Los
protestantes aspiran además a que se derogue una
ley de 2006 que prevé penas de entre dos y cinco
años de cárcel y multas de 10.000 euros para
todo aquel que incite, obligue o recurra al proselitismo
para convertir a un musulmán a otra religión.
En
virtud de esa ley, Siagui Krimo fue condenado, en mayo en
Orán, a cinco años de cárcel por entregar
a su vecino, que le denunció, un CD sobre cristianismo.
La sentencia ha sido recurrida.
Ese
mes también el gobernador de Beyaia ordenó
cerrar siete iglesias. El pastor Krim denunció el
"ensañamiento de las autoridades" contra
los cristianos y, al final, la decisión no se aplicó.